Nota del editor: Segundo Rimarachín es Superintendente de Distrito y Coordinador de Estrategia de Area para la Iglesia del Nazareno en el Perú.

Desde el año 2008 se ha asociado para trabajar con Brian Tibbs, Director de Ministerios Nazarenos Extremos, El proyecto Extreme Perú consiste en la asociación de misioneros voluntarios norteamericanos y peruanos en número de 40 comprendidos en las edades de 18 a 40 años solteros para formar pares del mismo sexo;  es por eso que se denomina Proyecto 40/40. El proyecto consiste en dar un entrenamiento intesivo en misiones por 6 meses enfocado en la evangelización, discipulado y plantación de nuevas iglesias durante los 18 meses siguientes. La estrategia a utilizarse seguirá el modelo de plantación de iglesias diseñados por el Pastor Rimarachín.

La meta es que en CUATRO años  se planten 120 nuevas Iglesias del Nazareno en el sur y el oriente peruano (Arequipa, Cusco, Madre de Dios, Tacna, Pucallpa e Iquitos).


Esta entrevista fue interpretada por Angel Sigui.

Engage: ¿Cuánto tiempo ha servido a la Iglesia del Nazareno en el Perú?


Rimarachin: He trabajado como pastor durante 27 años, y al mismo tiempo he sido  superintendente de distrito por 15 años, las dos funciones la he desempeñado paralelamente (1994 – 2006). Hace unos tres años se me nombró como coordinador de estrategia de área para el Perú.

Engage: ¿Qué has soñado que Dios hará en el Perú?

Rimarachin: Según las estadísticas el 96 por ciento de Nazarenos se encuentran en la parte norte del país (La costa y los Andes y el oriente peruano). Por lo tanto desde mi perspectiva de pastor y superintendente me di cuenta que era urgente la plantación de iglesias en el sur y oriente del Perú.

Cuando se me designó como coordinador de estrategia de Area junto a algunos de los superintendentes de distrito, iniciamos a hacer planes para plantar la Iglesia del Nazareno en el sur del Perú.

Este sueño se hizo realidad en enero del 2008 cuando enviamos tres familias de misioneros peruanos a la ciudad del Cusco al sureste, Puno frontera con Bolivia y Puerto Maldonado (Madre de Dios) frontera con Brasil.

Engage: ¿Cómo extreme Perú se ajusta a su estrategia?


Rimarachin: En febrero del 2008, tuve una propuesta de  Director Regional de que un misionero llamado Brian Tibbs quería trabajar con nosotros los peruanos. Y así lo hicimos.  Aceptamos su propuesta porque va de la mano con nuestros objetivos. De manera que, con el apoyo de Ministerios Nazarenos Extremos vamos a acelerar la  plantación de Iglesias en el sur del país.
 
Perú extremo se ha comprometido a encontrar 40 misioneros de los EE.UU. o en otros países fuera del Perú. (Nosotros) nos hemos comprometido encontrar a 40 misioneros peruanos para formar parejas de misioneros. Es por eso que se llama 40/40. La labor de estos misioneros, estos pares, va a estar centrado en la parte sur del país y de la parte oeste, la selva, donde no hay presencia de la iglesia Nazareno. Tenemos como meta en cuatro años plantar 120 iglesias.

Engage: ¿Por qué la iglesia del Nazareno en el norte ha sido tan saludable, pero no ha crecido y ampliado de manera similar en el sur del país hasta ahora?

Rimarachin: En 1914 los primeros misioneros llegaron a la parte norte del país. El foco de la misión ha sido siempre trabajar en la parte norte de Perú, pero no ha habido un plan definido para plantar iglesias en todo el país, especialmente en el sur.

Engage: ¿Cuáles son algunas de las necesidades que usted piensa que Extreme puede ayudar en el Perú?

Rimarachin: En la plantación de iglesias se necesita misioneros hombres y mujeres que se decidan a plantar iglesias, y creo que los peruanos se emocionan cuando  trabajan con personas de otros países. A ellos les anima  salir de sus casas y la difusión del Evangelio. Cuando  Ministerios Nazarenos Extreme nos contactó, nos dijeron que también nos apoyarían con la construcción de algunos edificios en el país, que para nosotros es una limitación porque a veces no tenemos los recursos económicos. Este ha sido un estímulo para nosotros aquí en el Perú porque el plan que ya teníamos, sabíamos que iba a funcionar pero lentamente. Cuando llegó esta propuesta, realmente fue un gran estímulo para nosotros.

Engage: ¿Cuáles son las fortalezas que los miembros de los equipos del Perú de este ministerio y los de 40/40 traen a este proyecto?


Rimarachin: En Perú, la Iglesia del Nazareno se ha caracterizado por la plantación de iglesias. Los misioneros peruanos saben que por la ventaja del idioma la mayor parte del trabajo en la evangelización y  discipulado va a estar en sus manos. Ellos están capacitados y saben cómo evangelizar persona a persona, casa por casa, saben cómo hacerlo. Ellos saben para que han sido llamados. Probablemente la debilidad de nuestros misioneros es que no saben mucho acerca de la tecnología, de modo que es donde los misioneros norteamericanos van a ayudar a los nuestros.


Engage: ¿Qué ventajas traen los no peruanos a la mesa?


Rimarachin: Cuando un peruano sale en pareja a evangelizar con un extranjero la aceptación por parte de los creyentes es mayor, porque en Perú se está concientizando el buen trato al turista y esto es una fortaleza, que nuestros misioneros peruanos estén acompañados de un norteamericano. También es parte de nuestra cultura. Ya hemos tenido experiencias en ciudades del norte con misioneros norteamericanos que han ido para apoyarnos en la evangelización.
 
Perú atraviesa un período de aceptación, y muy receptiva al evangelio.  No debemos desaprovechar esta oportunidad. Tenemos que unir esfuerzos para la extensión del Reino de Dios.

Engage: ¿Cómo puede la iglesia peruana participar financieramente en Perú Extreme?

Rimarachin: Todos los superintendentes de distrito y todas las iglesias se han comprometido a ayudar a nuestros misioneros. El apoyo es cada vez mayor porque se trata de algo nuevo. Por el momento no estamos pidiendo ninguna ofrenda, porque no queremos que disminuya el aporte de la Iglesia del Nazareno para el Fondo de Evangelismo Mundial. Actualmente contamos con un fondo que es el resultado de la venta de una propiedad que está destinado para las misiones en el Perú y el desarrollo de la Iglesia del Nazareno en el Perú. Por ahora tenemos dinero para empezar con el proyecto.  Paralelamente tenemos un Plan para recaudar fondos no solo para sostener a nuestros 40 misioneros voluntarios, sino para continuar sosteniendo misioneros,  plantar en otras ciudades grandes en donde hay pocas Iglesias del Nazareno y si es posible, enviar misioneros a otros países sostenidos con dinero de nazarenos peruanos. Nuestro anhelo es ser un país que envía misioneros.

Engage: Por favor, cuéntenos su testimonio de cómo aceptó a  Cristo por primera vez y de cómo llegó a ser Coordinador de Estrategia de Area en la Iglesia del Nazareno.

Rimarachin: Llegué a la Iglesia del Nazareno por primera vez cuando tenía 8 años de edad, cuando mis padres recibieron a Cristo y Dios hizo un maravilloso cambio en sus vidas. Mis padres me llevaban a la escuela dominical y las clases se impartían en la Iglesia del Nazareno. Tuvimos un gran pastor. Desde que tenía 9 años me sentía inclinado al ministerio de la predicación. A pesar de que yo iba a la iglesia desde que tenía 8 años y aprendí todo lo que me enseñaban de la Biblia, fue a los 16 años que  tuve un encuentro personal con Dios. A los 17 terminé la escuela secundaria y recibí la confirmación de que Dios me llamaba para trabajar en su santo ministerio.

Cuando tenía 18 años empecé a estudiar en el Seminario Teológico Nazareno de Chiclayo – Perú, iniciando de ésta manera mi preparación para el ministerio. Después de dos años de formación me asignaron a pastorear mi primera Iglesia en la Ciudad de Monsefú – Chiclayo (1980).   En el año 1981 asumí el pastorado de otra iglesia mientras estudiaba mi último año en el Seminario.

Desde 1982 al 2006  fui pastor de la misma iglesia. La iglesia creció de 50 personas a más de 507 miembros en plena comunión activos y una feligresía total de 1200 personas, incluyendo niños, adolescentes y miembros asociados.

Durante éste tiempo con la ayuda de mi equipo ministerial y laicos consagrados organizamos 10 iglesias hijas que ahora son iglesias organizadas y están plantando nuevas iglesias.  

Cuando fui electo superintendente de distrito continué como pastor de la misma iglesia durante 13 años hasta el año 2006. El distrito donde yo fui superintendente, es uno de los distritos en el Perú que plantó más iglesias.   Así que es mi vocación la plantación de iglesias. Mi mayor sueño es que en todas las ciudades en el Perú haya una iglesia del Nazareno y no voy a parar hasta ver este sueño hecho realidad.

Para obtener más información sobre el proyecto de Perú extrema, visite: www.extremenazarene.org