Editor´s Note:  María Eugenia (Maru) Rodríguez, 38, of Monterrey, Méjico, vivió los últimos dos años en España como misionera voluntaria. Participó de la primera ola experimental de misioneros voluntarios de las regiones de América del Sur (SAM) y de Méjico y América Central (MAC)  enviados a España e Italia a través del Proyecto Caleb.  En total, ocho misioneros fueron seleccionados para ayudar al avance de la iglesia en Europa occidental.  Si desea saber mas acerca de estos proyectos y sus resultados, lea los articulos en NCNNews.

Rodríguez habló con la revista
Engage acerca de sus experiencias en España, y de sus planes actuales al retornar a su hogar en Méjico, y a la Iglesia del Nazareno Templo Shalon en Monterrey.

Engage: ¿Cómo fue la primera vez que te diste cuenta en tu vida de tu llamado  a las misiones?

Rodríguez: Cuando era una niña, mi padre siempre trató de hacernos leer los libros misioneros de la Casa Nazarena de Publicaciones.  De esa manera, Dios comenzó a tocar mi corazón  Recuerdo tres de ellos:  ¨Un Adolescente llamado Machina¨, ¨Lágrimas de Cocodrilo,¨ y otro libro que la autora Carmen Esperilla escribió acerca de niños mejicanos, [¨A la Sombra de un Arbol de Mango¨].  Dios comenzó a tocar con esos libros mi corazón.

Engage:  mas de dos años atrás viste un video de la Región Eurasia presentando el Proyecto Caleb. ¿Cómo supiste que Dios te guiaba a ser parte de esto?

Rodriguez: Dios me dijo,  ¨tú vas a estar alli.¨  Yo respondí, ¨¿Yo?¨ Estoy trabajando en una buena compañia en Méjico ¿Cómo puedo yo estar alli?  Tuve  una pequeña lucha con Dios... y le pedí al Señor que disipara todos mis temores acerca de este asunto, si esta era su voluntad.  Le dije a El que yo necesitaba paz.  El confimó ese llamado con paz en mi corazón.

Engage:  tu asignación en España fue hacer amigos, compartir el evangelio con ellos y ayudar a los nazarenos alli a expandir las iglesias existentes y plantar otras nuevas.  ¿Cómo lo hiciste?

Rodriguez: Estuve sirviendo en cuatro comunidades diferentes en Madrid, España.  Ministraba con Jessica de Argentina.  Compartir el evangelio en España es muy difícil.  No es como América Latina.  Primero necesitamos construir una relación personal para poder ganar la confianza de las personas.  Luego podemos hablarles de Jesucristo -- si te lo permiten.  Pero fuimos rechazadas muchas veces.

Algunas escuelas en Madrid han cambiado su sistema de enseñanza: en la actualidad se enseña todas las clases en inglés con excepción del español y la matemática.  Por esta razón comenzamos a ofrecer clases gratis de inglés.  No soy maestra, ni soy un buen comunicador en inglés, pero todo lo que sé, todo lo que soy está en las manos de Dios.  Solo soy un instrumento.  El me usó para ayudar a los niños y a los adolescentes a entender sus lecciones en inglés.  Algunos de los padres estuvieron en las clases también.  Eso fue lo maravilloso porque los padres trajeron otros amigos, así que, cada mes tuvimos nuevos contactos.

Aprovechamos tiempos como la Navidad, preparando un coro de niños y programas del nacimiento de Jesús.  Durante las vacaciones de verano tuvimos la escuela bíblica vacaional en los parques y proyectamos la película Jesús.  También trabajamos en los centros familiares cristianos.

Engage:  un centro familiar cristiano es un hogar en el cual una familia nazarena invita a sus vecinos a actividades como estudios bíblicos, discipulado y clases de apoyo para niños.  Explica por qué usaste esta estrategia y como lo implementaste.

Rodriguez:
El proyecto comenzó porque la iglesia Nazarena en España ha estado alli por 20 años;  en esos 20 años plantaron cinco iglesias. Estaba como dormida;  por eso comenzaron con esta iniciativa.

Al comienzo fue muy difícil, porque éramos extranjeras.  Como voluntarias, no estábamos trabajando, no estábamos estudiando alli, y la gente pensaba que éramos extrañas:  ¨Tu estás aquí y  ¿no haces nada? ¨ No confiaban en nosotras, es entonces que comenzamos a ayudarles con clases gratis de inglés.  Esa es la manera que Dios nos usó para entrar, ayudándoles a confiar en nosotros.  Al comienzo las clases gratis de inglés no eran parte del plan.

Cuando las personas tenían una necesidad nos hablaban y a veces nos llamaban cuando tenían un problema.  Comenzaron a vernos como consejeras.  Comenzamos hacer esto por teléfono.

Engage: Por favor danos un ejemplo de como esto te permitió compartir a Cristo con alguien.

Rodriguez: Enseñando inglés en Alcalá de Henares, conocí a una adolescente de 18 años.  Su nombre es Stefanie.  Ella estaba en la clase de inglés.  Después de cuatro meses de compañerismo,  tuvo suficiente confianza para hablarme acerca de sus problemas.  Me compartió que hacía muchas cosas que sabía que estaban mal, y le hablé acerca del amor de Dios a través de Jesús.  Pero su respuesta fue, ¨Cuando me esté muriendo pediré perdón por mis pecados. ¨ Le dije,  ¨Quien te dice que tendrás una oportunidad para arrepentirte? ¨Me respondió: ¨Algo me dice que Dios me la dará.¨

Bien, dos semanas mas tarde vino a mi diciendo. ¨me siento vacía.¨ Le compartí dos versículos: Deuteronomio 30:19 y Apocalipsis 3:20.  Esa noche ella oró, reconociendo su condición, y se arrepentió e invitó  a Jesucristo a entrar en su corazón.  Ahora,  está creciendo en su fe y ha terminado la primera parte de las clases de discipulado.  Ella, su mamá, sus 2 hermanos menores asisten a la iglesia y también, su novio (asiste )--uno de los problemas que ella tenía había sido él.

Engage:  ¿Qué  logró Dios a través tuyo y de tu compañera Jessica en Madrid durante los últimos dos años?

Rodríguez: Una de las iglesias, Alcalá de Henares, está a una hora de auto desde Madrid.  La iglesia había estado cerrada cuando nosotros llegamos hace dos años atrás.  Llegamos, la abrimos y ahora está creciendo alli.  Tenemos cuatro nuevas familias en esa iglesia.

En todas estas comunidades -- Valdemoro, Pradolongo, Griñón e Illescas-- hay nuevos miembros en la Iglesia del Nazareno.  Cinco misiones en total--puntos de predicación con dos o tres familias quienes están en cada uno de ellos.

Engage:  ¿Qué ha significado el Proyecto Caleb para la iglesia en tu región?

Rodríguez: Jamás hemos tenido misioneros voluntarios que vayan a otra región.  Esta es la primera vez que la Región MAC envió misioneros.  Es la primera vez que mi iglesia (local) envió dos misioneros para el mismo proyecto.

Esta es una nueva era para las misiones de la Iglesia del Nazareno en las regiones MAC y SAM.  Pienso en un despertar para la Región MAC.  Es el comienzo de un nuevo tiempo; es lo que creo.  Esta es una oportunidad para muchos jóvenes como yo.  Cuando era adolescente deseaba trabajar en algo como esto pero la Iglesia del Nazareno no tenía nada para las personas en mi región.

Engage:  A través de este proyecto ¿has visto en tu iglesia un cambio en la perspectiva de las misiones?

Rodríguez: A decirte la verdad, algunas (personas en mi iglesia local) dijeron, ¨Tú no eres misionera. ¨  Puedo entender en esa frase que la iglesia en la Región MAC no estaba preparada,  ellos pensaban que un misionero era alguien que venía de los Estados Unidos.

Así que ahora, que hemos regresado, comenzaremos a enseñarles sobre lo que hicimos, de las necesidades en España y como este país necesita mas misioneros.  Esos son uno de los puntos que vamos a compartir aquí.

Así que la iglesia en la Región MAC está cambiando la manera de pensar.

Engage:  ¿Cómo ayudaste en tu iglesia local a desarrollar un sentido de ser parte con lo que estabas haciendo en Madrid?

Rodríguez:  Cada mes, durante los dos años,  envié un informe y ellos podían ver  cuán dificil era trabajar alli. (Cuando regresé a casa vi mucha gente en el aeropuerto, y un gran cartel diciendo:  ¨Bienvenida¨, preguntándome como estaba la gente en España:  ¨¿Qué había sucedido con tal persona? ¿Qué había pasado con ese niño? ¨Nuestra iglesia estaba orando muchísimo cada día, cada semana.  Ellos conocían a las personas (en España) porque en mi informe les daba algunos nombres y necesidades específicas.  En nuestra iglesia fueron adoptados y oraban por ellos.  Esto significa que nos apoyaban muchísimo.

Engage: ¿Cómo te sientes por haber estado en el primer grupo de personas de tu región que hicieron esto? 

Rodríguez: Alabo a Dios porque me siento muy bien. Siento que soy una nueva persona, que soy diferente; mi mente está más abierta, mi mundo es más grande. He regresado a Méjico para compartir lo que hice en España, pero también para preparar a mas adolescentes que  se sienten como yo me sentía.

Engage: Ahora que estás en casa, ¿cuáles son tus planes?

Rodríguez: Recibí una oferta de trabajo  en misiones en el área norte de Méjico. Esta tarea significa que necesito preparar a mas jóvenes para las misiones,  especialmente transculturales--Ellos desean tener una escuela de misiones en Monterrey.  También trabajaré en mi iglesia plantando nuevas misiones.

Engage: ¿Qué te ha enseñado Dios a través de estos últimos dos años?

Rodríguez: Una de las cosas que El me enseñó en nuestro trabajo, fue tolerancia.  Aprendimos a trabajar en equipo.  Conocimos otra cultura al mismo tiempo.

Aprendí que no importa quien eres o cuántas cosas sabes hacer, si tu o yo estamos dentro de la voluntad de Dios, El te usará.  No importa si tienes estudios o no, si hablas o no, esto no es lo que importa. Si deseas ser un instrumento, El lo hará.  Nada es imposible para Dios.  Eso es lo que aprendí.

Mi vida ha cambiado por esta experiencia.  Sé que Dios necesita mas trabajadores.  Su Palabra dice eso.  Así que deseo ser una de sus obreras, trabajando en Méjico,  haciendo más para su Reino.