Nota del Editor: Este artículo fue traducido por Noemí Fernández.

A medida que se acercaban al mostrador los cansados viajantes cargando pesados equipajes y llevando arrugados documentos de viaje, eran sorprendidos por personas que les saludaban en un idioma diferente. Mientras intentaban registrarse y obtener sus tarjetas de identificaciones. El proceso de registración se tornaba rápidamente confuso, frustrante, y divertido.


Uno puede imaginar que esta escena sucede al cruzar la frontera del país. Asì es un típico primer día en el Campamento de Orientacion Misionera (COM), el cual está en la región de Méjico y América Central (MAC) y es equivalente al de Orientación Transcultural de los Estados Unidos y la Región de Canadá.

Un promedio de 40 a 60 nazarenos de toda la Región MAC buscan entrenamiento misionero en uno de los tres eventos de fin de semana de COM que se realizan cada año. El próximo grupo será entrenado en Arriaga, Méjico, desde el 1º al 4 de octubre.

La Región MAC ha adoptado el modelo 2004 de Cross Cultural Orientation (CCO - Orientación Transcultural) en los Estados Unidos. En la Región MAC, los líderes se dieron cuenta que Dios estaba llamando nazarenos al trabajo misionero, pero tenían pocas maneras de entrenarlos y equiparlos  para la tarea, dijo Scott Armstrong, coordinador de Misión Mundial MAC.


Tuxtla, Méjico.

"Si alguien en Nicaragua tenía un llamado hace 10 o 15 años, sus pastores no sabían que decirles y les respondían 'buena suerte'," dijo Armstrong. "Aún desde la perspectiva de Misión Mundial (a nivel internacional) en la casa matriz, era difícil guiar en su llamado a los candidatos interesados debido a la distancia y diferencias de idioma y cultura."

En contraste, los nazarenos en norteamérica han tenido la oportunidad de participar a tales eventos desde 1985, cuando el Departamento de Misión Mundial de la denominación comenzó a organizar orientaciones transculturales.

Aunque el modelo norteamericano de Campamento de Orientación Transcultural (CCO) ha cambiado a través de los últimos 24 años, los eventos todavía se ofrecen anualmente (entre 8 a 9 eventos) en los campos de las universidades nazarenas en todos los Estados Unidos (leer mas). Normamente hay entre 20 y 30 participantes.

Durante un típico Campamento de Orientación Misionera, los participantes tienen roles en juegos y actividades que estimulan las emociones del choque cultural. También ven videos informativos, interactúan en talleres, y escuchan a oradores. Hay un tiempo reservado para la oración y reflección, adoración en grupo y diario personal.



Los fines de semana culmina con entrevistas individuales entre los participantes y los líderes orientadores. Los superintendentes de distrito también participan proveyendo guía e ideas de cómo las personas pueden encontrar maneras inmediatas para ministrar en sus iglesias locales y distritos.

Las actividades COM están designadas para encontrar 8 objetivos para latinoamericanos que serían misioneros, exponiendo a los participantes a choque cultural, educándoles acerca de las oportunidades misioneras dentro de la denominación y ayudándoles a expandir su visión para tener un cuadro más amplio de las misiones mientras  identifican sus lugares en él.

"Los jóvenes descubren si realmente tienen un llamado a servir en el campo misionero, y no tan solo eso, sino también a servir en el liderazgo de las Misiones Internacionales Nazarenas (MNI) u otro ministerio en la Iglesia del Nazareno,” dice Ana María Crocker de Díaz, coordinadora de NMI para la región. Crocker ofrece un taller en ese evento. "Esto ha sido efectivo para el desarrollo de la iglesia local porque llegan a ser nuevos líderes calificados."



Crocker dice que los participantes también aprenden de la importancia de dar a las misiones a través de NMI, lo que ayuda a aumentar el apoyo regional a los Fondos de Evangelismo Mundial, a través del cual la denominación apoya y expande sus esfuerzos misioneros globales.

A través de COM María (Maru) Rodríguez fue preparada para adaptarse a una nueva cultura cuando la región la envió en la primera ola de misioneros voluntarios a  Europa Occidental desde 2007 al 2009 con el Projecto Caleb.

"Pienso que una de las cosas  más importante que aprendí en que COM fue que ... cuando llegamos a una cultura diferente necesitamos cambiar nuestro estilo de vida. Necesitamos olvidarnos de nuestra propia cultura y aprender a hablar como ellos hablan, a vivir como ellos viven. Esto es difícil al comienzo," dice Rodríguez.

Rodriguez regresó desde España a los comienzos de Agosto del 2009 y se basará en sus experiencias misioneras transculturales para entrenar a otros a través de la orientación del fin de semana.

"Todo en el campo es tan importante. Mi visión acerca de las misiones cambió con el campamento," dice Maddai Gonzalez, de Xalapa, Veracruz, Méjico. González participó de COM antes de comenzar y ayudar a liderar el Proyecto Pablo, la inciativa de plantar iglesias en la región.


Tuxtla, Méjico.

Las personas que normalmente participan en el entrenamiento de fin de semana de la región son personas que sienten un llamado de tiempo completo a las misiones.  También involucra a otros participantes varios que son líderes en las iglesias, laicos, presidentes de MNI y miembros del concilio  que simplemente desean profundizar en el conocimiento de las misiones de la denominación.

"Aún cuando ellos no sientan un llamado a las misiones esto les ayuda a ampliar sus conocimietos y perspectiva," dice Armstrong. "Les hace decir, 'esto es todo lo que significa ser misionero'."