Nota del editor: Ana María Delgado Rafael es originaria de Jaén – Cajamarca – Perú. Está en este Proyecto 40/40 Extreme desde su lanzamiento. Es docente de educación primaria y aceptó al Señor cuando tenía 11 años de edad. Dios la ha llamado a ser misionera y ha aceptado el desafío de servir voluntariamente en esta gran tarea de plantar iglesias en Perú.
Engage: ¿Qué trabajo realizaba antes de unirse al Proyecto Extreme en Perú?
Ana María: Soy docente y estaba enseñando a niños de la escuela primaria.
Engage: ¿Cuándo y cómo se dió cuenta que Dios la llamaba para unirse a este Proyecto?
Ana María: sentí el llamado de Dios a través de folletos, por el informe y motivación personal de líderes en el servicio misionero y un incentivo espiritual de parte del Señor.
Engage: ¿Qué es lo que le atrajo de este programa?
Ana María: La pasión por las almas perdidas.
Engage: ¿Tenía ya experiencia en la plantación de iglesias?
Ana María: Si, cuando fui a trabajar como docente en un lugar muy lejano de la ciudad y no tenia una iglesia a la cual asistir comencé una misión con mis alumnos y sus padres.
Engage: ¿Qué es lo que piensa acerca de esta estrategia 40/40 de plantar iglesias?
Ana María: Es un método estratégico de respuesta a la gran necesidad de evangelización.
Engage: ¿Por qué cree que Perú fue el país escogido para desarrollar este Proyecto?
Ana María: Creo que ha sido la respuesta de Dios a la gran necesidad que hay en Perú respecto a la evangelización por parte de la Iglesia del Nazareno.
Engage: ¿Cómo se sostiene mientras es voluntaria en este proyecto 40/40?
Ana María: Dios siempre provee y por el momento estoy usando unos pequeños ahorros obtenidos por mi trabajo anterior como docente.
Engage: ¿En qué ciudades están siendo plantadas las iglesias?
Ana María: En este momento estamos plantando en el Departamento de Madre de Dios.
Engage: ¿Qué es lo que más le emociona en la tarea que está llevando a cabo?
Ana María: Ver crecer la iglesia en campos blancos.
Engage: ¿Cuáles han sido sus desafíos en esta asignación?
Ana María: El dejar mi trabajo secular para servir al Señor a tiempo completo.
Engage: ¿Cuál es su sueño para la Iglesia en Perú?
Ana María: Cubrir con el evangelio las áreas donde la Iglesia del Nazareno aún no está presente.
Engage: ¿Qué es lo que piensa hacer en el futuro, una vez que el Proyecto finalice?
Ana María: Continuar con mi labor en misiones en el lugar a que Dios me envíe.